ARTROSIS DE CADERA

La cadera es la articulación más importante del miembro inferior. Su afección, cuando es severa, produce una gran incapacidad para la marcha, lo cual limita de forma considerable la vida cotidiana

La enfermedad aparece por igual en ambos sexos, a partir de los 50 años y como todas las artrosis, es una enfermedad propia de las personas mayores, aunque los jóvenes pueden padecerla en casos excepcionales.

La artrosis es una enfermedad reumatológica en la que la lesión inicial aparece en el cartílago, ya que éste con el paso de los años va envejeciendo, pierde grosor e incluso llega a desaparecer. Todo esto hace que el perfecto engranaje entre el fémur y la pelvis se pierda y como consecuencia aparezcan los primeros síntomas.

¿Cuáles son esos síntomas?

El fundamental es el dolor que se localiza en la zona de la ingle, nalga, llegando incluso hasta la rodilla.

Al principio el dolor aparece al subir y bajar escaleras y progresivamente aparece al cruzar las piernas cuando se está sentado o al calzarse. Al comienzo de la artrosis el dolor desaparece por completo al tumbarse en la cama, por lo que puede conciliar el sueño. Con el paso del tiempo suele aparecer cojera y se hace imprescindible el uso de bastón. El dolor varía con los cambios de tiempo y el dolor es intenso al comenzar un movimiento, luego mejora.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico no ofrece ninguna dificultad ya que los síntomas ya comentados son muy llamativos, la exploración de la cadera demuestra una pérdida de movilidad y por último la radiografía mostrará  una cadera con claros signos de artrosis.

¿Cómo se trata?

El tratamiento no es curativo pero sí paliativo para que la enfermedad avance lentamente y el paciente tenga una mejora de su calidad de vida.

Tiene 3 apartados:

  • rehabilitación
  • medicamentos
  • cirugía.

El enfermo debe no abusar de la articulación, perder peso, llevar un bastón del lado sano para que la cadera dañada no apoye todo su peso al caminar, usar calzadores de mango largo, sillas rectas, evitar sofás demasiado blandos.

La realización de una buena rehabilitación con la práctica de unos ejercicios adecuados es vital para que la cadera tenga buena movilidad. La aplicación de fisioterapia con aparatos de calor, ultrasonidos en zonas dolorosas y masaje como medida circulatoria, ejercicios de fortalecimiento sin cargar la articulación harán que la enfermedad avance más lentamente y la persona no padezca dolor.

En cuanto a medicamentos: se emplean calmantes y si las molestias son leves con 1 ó 2 aspirinas o paracetamol es suficiente y también se pueden tomar antiinflamatorios para disminuir el dolor pero siempre con supervisión médica ya que pueden aparecer efectos secundarios.

La cirugía es el último recurso ya que la prótesis de cadera aunque es un gran avance se considera una intervención mayor que entraña cierto riesgo aunque tiene ciertas ventajas ya que aumenta la movilidad, disminuye el dolor y permite caminar rápidamente. Como enfermedad crónica vamos a tener charlatanerías como pulseras de artrosis, dietas de la manzana y demás negocios que nada tiene que ver con el tratamiento farmacológico, médico o fisioterapéutico. No se deje engañar.

 

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